Cada poema
Ya no aspiro a la conciencia iluminada del poema
sólo me
estremece un pequeño pasaje por el
éxtasis
un reloj que canta en las agujas detenidas
y luego reanuda la marcha incierta, la aventura .
Cada poema es
un astro cruzando la galaxia
teñida de opuestos fulgores cuando el blanco cangrejal mueve el hastío
de las piedras
cada poema gotea en el papel
una miríada de
lunas
recorre ráfagas de fuego en los dedos fríos de la
usura detiene en el pecho del amante
un navío mecido en la marea,
y el frío que
sube de la ciega noche
y de la niebla
Cada poema es la
consumación de un banquete
un
sudor amargo
una
caricia febril
un
portal cerrado en el alba
Cada poema encierra penumbras en la colmena del
sol
y trepa
por los muros de cal de la noche
Cada poema
inicia un rezo
un morbo
una blasfemia
Enciende el
augurio de las hadas
el deseo del eunuco
el clítoris de las dalias
Serpentea en los bordes de la espera
Y recorre sin tormento el sudario estrecho de la piel.
Elena Garritani
Las parejas se separan por celos/ por infidelidad/ por estrategia/ porque piensan que se equivocaron o porque están seguras de que se equivocaron.
Las parejas se separan por envidias/
falta de ingenio/ bienes inmuebles.
Porque quieren montar a su antojo
el caballo de su majestad.
Las parejas se separan porque sus padres
porque sus familiares/ porque sus amigos
porque sus terapeutas/ porque la distancia.
Las parejas se separan porque su trabajo
porque la educación de sus hijos
porque el adiestramiento de sus perros.
Las parejas se separan por ignorancias
por lo que dicen sus fantasmas/
las líneas de sus manos/ las cartas del tarot/
la borra del café/ su catequista.
Las parejas se separan por exceso de amor
o de mentiras/ por el amor insatisfecho/
por lo que cada cual cree del amor/ de la pareja.
Las parejas se separan porque nunca pudieron
trascender lo que infieren/ el azar/
las representaciones del crepúsculo/
lo que dicta el silencio.
Las parejas se separan porque la vida es dura/
dicen/ la realidad invencible.
Las parejas se separan porque idealizan
lo imposible, pero no lo saben.
Las parejas se separan porque están separadas
y necesitan confirmarlo.
Las parejas se separan porque la perfección
no existe/ porque la eternidad no existe.
Las parejas se separan por carta/ por teléfono/
por radio/ por tv/ por correo electrónico.
Las parejas se separan por falta de dinero/
de proyecto/ de mundo. O porque descubren "incompatibilidad de caracteres"/de gestos/
de sueños/ de "usos y costumbres".
Las parejas se separan para no interrumpirse/ dicen/ para no encontrarse/ para no explicarse/
para no olerse más/ para que nadie atienda su
teléfono/ ni vea su correspondencia/
ni sepa lo que gana.
Las parejas se separan por cambio de ciudad/
de ideología/ de religión/ de sexo.
Y así poner a prueba la contención de sus íntimos.
Las parejas se separan para saber más tarde
que no lo fueron nunca/ y también se separan
para olvidarse de la separación y poder separarse.
Las parejas se separan porque no saben leer arquitectura/ historia/ geometría
y al llegar el invierno no saben lo que hacer.
Las parejas se separan por experiencia/
para acabar con el eco de la educación sentimental/ para ganar lo que perdieron
en el nombre del padre/ porque su cobardía
es más valiente.
Las parejas se separan porque se descobijan/ dicen/ porque ya todos saben.
Las parejas se separan por supersticiones/
por reducción de plantas industriales/
por excesos de alcohol/ y de pelos caídos
en la ducha.
Las parejas se separan porque se abruman
de ser dos/ para mirar tres días los ojos
de Chagall/ tatuarse el corazón/ pintarse el pelo.
Las parejas se separan porque se desalunan
con dolor, pero el síntoma es mudo/
porque nunca supieron/ porque nunca aprendieron/ porque se lo merecen.
Las parejas se separan para no ser olvidadas/
para no compartir ningún espejo/
para desencarnarse del pasado que anuda/
para no envejecer.
Las parejas se separan porque tienen un solo paraguas/ dicen/ la verdad de su lado/
el tiempo de su lado/ la virtud de su lado/
los sueños de su lado.
Las parejas se separan porque la piel es joven/ porque la madurez no basta.
Las parejas se separan porque los dos son buenos
pero la bondad no alcanza.
Las parejas se separan porque las derrotó
la dictadura.
Las parejas se separan porque las derrotó el exilio.
Las parejas se separan porque la patria es primero/ porque la poesía es primero/ porque la intimidad
es primero/porque la soledad es primero/
porque la libertad.
Las parejas se separan por envidias/
falta de ingenio/ bienes inmuebles.
Porque quieren montar a su antojo
el caballo de su majestad.
Las parejas se separan porque sus padres
porque sus familiares/ porque sus amigos
porque sus terapeutas/ porque la distancia.
Las parejas se separan porque su trabajo
porque la educación de sus hijos
porque el adiestramiento de sus perros.
Las parejas se separan por ignorancias
por lo que dicen sus fantasmas/
las líneas de sus manos/ las cartas del tarot/
la borra del café/ su catequista.
Las parejas se separan por exceso de amor
o de mentiras/ por el amor insatisfecho/
por lo que cada cual cree del amor/ de la pareja.
Las parejas se separan porque nunca pudieron
trascender lo que infieren/ el azar/
las representaciones del crepúsculo/
lo que dicta el silencio.
Las parejas se separan porque la vida es dura/
dicen/ la realidad invencible.
Las parejas se separan porque idealizan
lo imposible, pero no lo saben.
Las parejas se separan porque están separadas
y necesitan confirmarlo.
Las parejas se separan porque la perfección
no existe/ porque la eternidad no existe.
Las parejas se separan por carta/ por teléfono/
por radio/ por tv/ por correo electrónico.
Las parejas se separan por falta de dinero/
de proyecto/ de mundo. O porque descubren "incompatibilidad de caracteres"/de gestos/
de sueños/ de "usos y costumbres".
Las parejas se separan para no interrumpirse/ dicen/ para no encontrarse/ para no explicarse/
para no olerse más/ para que nadie atienda su
teléfono/ ni vea su correspondencia/
ni sepa lo que gana.
Las parejas se separan por cambio de ciudad/
de ideología/ de religión/ de sexo.
Y así poner a prueba la contención de sus íntimos.
Las parejas se separan para saber más tarde
que no lo fueron nunca/ y también se separan
para olvidarse de la separación y poder separarse.
Las parejas se separan porque no saben leer arquitectura/ historia/ geometría
y al llegar el invierno no saben lo que hacer.
Las parejas se separan por experiencia/
para acabar con el eco de la educación sentimental/ para ganar lo que perdieron
en el nombre del padre/ porque su cobardía
es más valiente.
Las parejas se separan porque se descobijan/ dicen/ porque ya todos saben.
Las parejas se separan por supersticiones/
por reducción de plantas industriales/
por excesos de alcohol/ y de pelos caídos
en la ducha.
Las parejas se separan porque se abruman
de ser dos/ para mirar tres días los ojos
de Chagall/ tatuarse el corazón/ pintarse el pelo.
Las parejas se separan porque se desalunan
con dolor, pero el síntoma es mudo/
porque nunca supieron/ porque nunca aprendieron/ porque se lo merecen.
Las parejas se separan para no ser olvidadas/
para no compartir ningún espejo/
para desencarnarse del pasado que anuda/
para no envejecer.
Las parejas se separan porque tienen un solo paraguas/ dicen/ la verdad de su lado/
el tiempo de su lado/ la virtud de su lado/
los sueños de su lado.
Las parejas se separan porque la piel es joven/ porque la madurez no basta.
Las parejas se separan porque los dos son buenos
pero la bondad no alcanza.
Las parejas se separan porque las derrotó
la dictadura.
Las parejas se separan porque las derrotó el exilio.
Las parejas se separan porque la patria es primero/ porque la poesía es primero/ porque la intimidad
es primero/porque la soledad es primero/
porque la libertad.
A LA HERMANA GEMELA
Hermana,
nos une un pacto antiguo
sellado
en el esbozo de nuestro ser
entre
aguas en sombras y turbulentos latidos.
Como briznas escindidas del sol y de la
niebla,
entrelazadas
en el musgo de un arroyo blanco
hilvanamos
en sedosos telares la cifra desdoblada de la carne,
la
luz dividida de un milagro
Nuestra
historia. ¿una vida? ¿dos vidas? ¿media vida?
-aún
no hemos podido descifrarlo-
Fue
el comienzo de un perenne deshojarse,
alejarse,
reprocharse, constatarse, buscarse. Nos dispersamos
con
un empeño inmenso
en el rumor de la hierba, en la dureza del cielo,
para
reencontrarnos siempre en la guarida
oscura donde repartimos
el
botín de la guerra, la alegría, las monedas falsas, la rapiña,
la
lágrimas ardientes, el consuelo.
Renacemos
consubstanciadas en humos lejanos,
en
el delirio de los espejos trizados,
en
la rosa muriente del atardecer,
en
los fuegos fatuos que amenazan los bosques,
en
el trinar oscuro que dispersan los pájaros.
Elena
Garritani


