Otoño interior
Los
ojos del pasado atraviesan los gritos
José Antonio Cedrón
Los astros ya
no encienden su prestigio en la noche, y la tarde despliega sus raíces amargas.
Mi madre en un
espacio inmenso.
Con sus
pasitos lentos camina ya sin rumbo,
gira en
pequeños círculos buscando mi presencia.
Busca algo
más,
por eso está
encerrada de recuerdos.
¿Busca el
regazo que la tuvo?
¿El oído en
los ecos?
¿Ojos para
mirarse en la salida?
Pero me
encuentra a mí, que ahora la acuno.
Mamá inventa
escondites para guardar
las cosas. Es
una forma de repartir el tiempo
de las uvas en
racimos pequeños.
Es una forma
de alisar la cuerda
y deshacer los
nudos,
mirar con
otros ojos cuando parten las naves
que no
quisiera ver.
